lunes, 19 de mayo de 2008

¿Es posible estudiar el conocimiento como una unidad? (I)

Con cierta asiduidad se ha mencionado en la historia de la filosofía que el fin último de ésta es el estudio de la totalidad del conocimiento humano; se ha insistido en que la división de las ciencias en numerosas especialidades es en cierta forma un espejismo epistemológico, no el reflejo de una diversidad ontológica subyacente.

Para abordar este problema tan antiguo y complejo, el primer paso debe ser forzosamente el estudio de la naturaleza de la ciencia: sus características, componentes, alcances y fundamentos; es preciso desmenuzar la base lógica que la sustenta y las formas particulares que dicha base toma en cada ciencia específica.

Para este análisis, debemos profundizar en la naturaleza de la lógica para comprender cuáles son sus nexos con la realidad y cual es su función verdadera en la comprensión del mundo, puesto que se la puede considerar desde una perspectiva meramente idealista o desde otra que tienda al realismo.

Por otro lado, también se necesita estudiar este asunto desde la perspectiva ontológica, para conocer la validez objetiva de las divisiones entre los objetos de estudio de las ciencias. Una posibilidad es analizar los distintos niveles jerárquicos en que se divide la realidad y distinguir sus interrelaciones y estructura.