La Filosofía de la Ciencia es una rama del quehacer filosófico que ha tenido un merecido auge en los tiempos modernos, y que ha sido el campo de enriquecedores debates y aportaciones teóricas que han ayudado a entender mejor ese complejo pero al mismo tiempo fascinante proceso que es la ciencia, con todo lo que ella implica. Sin embargo, este análisis, sobre todo el de los más notables pensadores, se ha enfocado primordialmente en pensar la ciencia desde la perspectiva de su evolución global, es decir, su desarrollo en el tiempo histórico y al nivel de una comunidad científica amplia, descuidando con ello la revisión del marco lógico del método científico y los fundamentos del mismo, de las construcciones epistemológicas y definiciones ontológicas que se realizan en el discurso racional subyacente, tarea que en su tiempo emprendieran filósofos como Kant pero que ha sido descuidada por la contemporaneidad a pesar de que los progresos teóricos harían posible retomar esa labor con más y mejores instrumentos de estudio.
Es una idea ampliamente extendida, incluso cayendo en el terreno del dogma, que la ciencia es un conocimiento metódico basado en leyes universales que se obtienen de la observación de los fenómenos y su cuantificación. Dentro de este proceso de construcción del conocimiento científico, la Lógica tiene una función esencial, pues es debido a la adecuada conducción de los razonamientos que los datos brutos extraídos de la experiencia sensible son tratados dentro de un marco teórico coherente. La lógica es la disciplina que define un conjunto de conceptos y leyes que rigen el pensamiento de manera que vaya por el sendero adecuado; partiendo de principios aceptados como ciertos se realizan operaciones con ellos para obtener por consecuencia un nuevo enunciado que simboliza una verdad nueva. En el fondo se trata de asignaciones ontológicas o de características que sufren un tratamiento por la razón para llegar a una nueva asignación; todos los hombres son mortales, Sócrates es hombre, luego Sócrates es mortal.
lunes, 15 de octubre de 2007
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3 comentarios:
El problema de la formalización del conocimiento científico es muy difícil, yo diría titánico... de hecho si no me equivoco el demostrar si la física es axiomatizable permanece como uno de los problemas sin resolver que propuso Hilbert (corríjanme si estoy mal)...
Yo tengo mis dudas sobre la relevancia de esta formalización llevada más allá de la física (aunque lo dudo en la propia física), he aquí algunos ejemplos:
-Es imposible catalogar a las especies biológicas mediante condiciones suficientes y necesarias.
- La forma en que nuestro cerebro categoriza los colores no obedece a la lógica tradicional, sino que se parece más a lo que en IA se conoce como lógica difusa.
- Las metonimisas, el hecho de que un miembro o característica de una categoría tome el lugar de toda la categoría (como cuando decimos "el 68" para referirnos eal movimiento estudiantil que ocurrió ese año).
Sobre este tema les recomiendo mucho los libros de George Lakoff, en especial Women, Fire and Dangerous Things y Philosophy in the Flesh. El tipo de argumentos que se dan ahí, basados en los más recientes avances de la ciencia cognitiva, explican por qué los intentos de formalización ya no llaman tanto la atención.
Por otra parte encuentro relación a su post con el teorema de Gödel... si pudiera formalizarse todo el conocimiento científico sería una forma de demostrar que siempre habrían verdades científicas indemostrables... ¿qué opinan?
muy interesantes tus ideas, agradecido de tu comentario en mi blog
c. toledo:
Es un hecho que la naturaleza misma del conocimiento científico implica que su formalización sea un
asunto cuya respuesta está ligada a nuestras definiciones de realidad y de certidumbre. La evolución que sufren los postulados de una ciencia, debida a los nuevos descubrimientos, hace que enumerar axiomas para ella y a partir de ellos construir nuevo conocimiento se convierta en un intento temporal, es decir, se aplica la
Lógica con un conjunto de enunciados sólo mientras la experimentación y la teoría respalden dichos enunciados. Posiblemente la estructura básica del sistema de una ciencia permanezca inmóvil, pero hay partes de ella que tarde o temprano cambiarán, pero aún en esos casos se debe definir un marco conceptual que los integre. Agradezco tu interés y te mando un saludo.
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